Día 24 de marzo:
Como primer día, les presenté a los alumnos las normas de convivencia y la forma de trabajo que se llevará a cabo durante estas dos semanas. Explicamos detalladamente las expectativas tanto para el comportamiento en clase como para las tareas y actividades, dejando claro que el compromiso y la participación activa serían clave para el éxito del proyecto. Además, les expuse el propósito y los objetivos del proyecto, generando un espacio para que pudieran hacer preguntas y aclarar cualquier duda.
A continuación, se realizaron una serie de actividades de presentación con el fin de identificar a cada uno de ellos, principalmente por su nombre y las características que mejor los describen en cuanto a la manera de trabajar, tanto de forma individual como en comunidad. Estas actividades fueron diseñadas para fomentar la interacción y la colaboración desde el primer momento, permitiendo que los estudiantes se conocieran mejor entre sí y pudieran compartir sus expectativas y fortalezas.
El ritmo de trabajo fue fluido y adecuado, tanto para los alumnos como para mí como docente. Los estudiantes mostraron una excelente disposición y adaptabilidad a la dinámica de la clase, lo que permitió avanzar sin problemas con las actividades propuestas. La comunicación fue constante y clara, y todos demostraron un gran interés y entusiasmo por participar en el proyecto, lo que generó un ambiente positivo y motivador para continuar trabajando en los días siguientes.
En resumen, el primer día resultó ser muy productivo y enriquecedor, ya que no solo se establecieron las bases para el trabajo durante las dos semanas, sino que también se creó un espacio de confianza y colaboración en el que todos los alumnos se sintieron cómodos para expresarse y participar activamente.
Día 25 de marzo:
El día de hoy, comenzamos trabajando lo socioemocional. Se les entregó a los alumnos una hoja de actividad en la que debían escribir la emoción que sentían en ese momento, acompañada de una breve explicación sobre el motivo de esa emoción. Además, se les explicó el concepto de higiene, se dialogó sobre su importancia y se abordó cómo la practican en sus hogares.
Los alumnos trabajaron de manera regular dentro del tiempo establecido para la actividad. Se notó una adaptación positiva de parte de ellos a mi forma de trabajar, mostrando interés y disposición para participar en las actividades propuestas. Durante el día, tuve un acercamiento con la docente titular para solicitar recomendaciones sobre mi desempeño. Ella me sugirió fortalecer mi relación con los alumnos, es decir, generar más confianza con ellos. Sin embargo, también reconoció mi buen control de grupo y el desarrollo adecuado de mi planeación.
Día 25 de marzo:
Para el día de hoy, pude identificar que las estrategias implementadas, como el pase de lista, la revisión de tareas y los trabajos dentro del aula, han sido muy fructíferas. Estas me permiten llevar un buen monitoreo de los alumnos y, lo más importante, brindarles una atención adecuada durante el desarrollo de cada actividad.
Hoy se trabajó por equipos, y se demostró una buena participación e interés por parte de cada integrante. Sin embargo, se presentó una dificultad: algunos alumnos no cumplieron con la tarea solicitada, lo que causó un ligero retraso en el tiempo previsto para la actividad. Los estudiantes debían traer imágenes para completar una tabla, pero al no cumplir con lo solicitado, tuvieron que dibujar las imágenes de manera creativa. Por esta razón, se dialogó con los alumnos para reflexionar sobre la importancia del cumplimiento de las tareas. Al final, se lograron realizar las actividades planeadas con buenos resultados.
Día 26 de marzo:
Al día de hoy, los alumnos han demostrado una adquisición significativa de información sobre el tema de la higiene, evidenciando un compromiso por llevarla a la práctica de manera notable. La mayoría de los estudiantes ya realiza un lavado de manos frecuente y adecuado, lo cual es un gran avance en cuanto a la toma de conciencia sobre la importancia de este hábito. Además, he observado que llegan al aula ya bañados y con una apariencia más cuidada, lo que indica que han interiorizado la importancia de la higiene personal. También he notado que muchos hacen uso de perfumes y desodorantes, lo que refleja una preocupación por su cuidado personal y su presentación.
Lo que más me ha sorprendido es que incluso algunos alumnos trajeron su cepillo de dientes al aula para poder usarlo después de comer durante el recreo, lo que demuestra un nivel de compromiso con la higiene dental y una mayor responsabilidad en cuanto al cuidado de su salud.
El día de hoy, como parte de las actividades, se les proyectó un video educativo sobre la importancia de lavar las manos correctamente y las consecuencias de no hacerlo. El video no solo les ofreció una explicación detallada sobre las técnicas adecuadas de lavado, sino que también les mostró la relevancia de este acto para evitar enfermedades. Esta actividad resultó ser muy enriquecedora y obtuvo resultados muy satisfactorios, ya que los alumnos lograron reflexionar y analizar sobre la importancia de mantener una buena higiene en su vida diaria. Como resultado, se ha observado que más alumnos han realizado una rutina de lavado de manos más frecuente y también se han mostrado más conscientes de la importancia de mantener limpio su espacio de trabajo, contribuyendo a un ambiente más saludable dentro del aula.
Día 27 de marzo:
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